
De otra parte, también es oportuno preguntarse Para qué
el debate?. Muchos responderán, para que el elector conozca las opiniones y
proyectos de los candidatos, como si durante todo el proceso de las campañas y
por todos los medios posibles, incluido el contacto directo, los candidatos
hicieran cosa distinta a eso: decir que van hacer en su mandato; inclusive, la
ley los obliga a presentar formalmente su programa de gobierno en el mismo acto
de inscripción.
Precisamente ese programa de gobierno es el que
ameritaría un tratamiento más celoso y exigente por parte del reglamento legal
y la comunidad, pues la experiencia nos ha enseñado, que ni siquiera los presidentes
de la República cumplen el tal programa de Gobierno, que se ha constituido en
un requisito inane más, como quiera que no se ha previsto un mecanismo real que
facilite medir las metas de cumplimiento de los programas de gobierno. No he
observado jamás al término de un mandato, en ningún nivel, que se adelante un
proceso para medir el cumplimiento de las promesas hechas por el candidato.
De manera que lo importante para valorar y medir el nivel
de cumplimiento de los candidatos, que como es usual se comprometen hasta a lo
imposible, es considerar la capacidad de ejecutoria, seriedad y honestidad.
escribió:
Ronald Fabián Gómez
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