
Los niños se
vuelcan todos los días hasta una vivienda en el barrio Yosuu, para reunirse
alrededor del pesebre, cantar los villancicos y contagiar con su alegría a los
asistentes.
Esta actividad
es desarrollada por iniciativa del presidente de la junta de Acción Comunal,
Adalberto Pacheco y un grupo de sus moradores de este sector.