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lunes, 16 de diciembre de 2019

DPS ESPERA PROYECTOS PARA EJECUTARSE EN HATONUEVO EN EL 2020: ALCALDE ELECTO LUIS PALMEZANO


Con el objetivo de acceder a los diversos programas que tiene la entidad, que pueden beneficiar a la comunidad, incluido las acciones para superar la pobreza y lograr un desarrollo sostenible; son los objetivos de la reunión realizada en días pasados en Bogotá.
El alcalde electo de Hatonuevo, Luis Palmezano Rivero, “hemos conversado con Susana Correa Borrero, la directora del Departamento de Prosperidad Social, DPS, donde nos hicimos un compromiso de entregarles proyectos de relevancia para ejecutar en nuestro municipio y la funcionaria se compromete a colaborar en el proceso y se vuelvan realidad”.
Como se recordará, el DPS realiza la financiación de obras urbanas y entre las posibilidades se encuentran el mejoramiento de vivienda, solución de agua y alcantarillado, pavimentación de vías, entre otras iniciativas.

viernes, 22 de noviembre de 2019

RIOHACHA ESTANCADA EN LA POBREZA DURANTE LOS ÚLTIMOS 7 AÑOS


parte II
Como la segunda ciudad con mayor pobreza monetaria de todas las 32 capitales de departamento se ubicó Riohacha, después de Quibdó; es el diagnóstico realizado por el equipo económico del Banco de la República.
De acuerdo con la evaluación en el 2017 la limitación en los ingresos alcanzó el 46,9 por ciento, igualando la cifra reportada en el 2010; donde se revela que el empleo informal ocupa un alto nivel, lo mismo que el bajo logro educativo, la falta de acceso a los servicios públicos.
La capital de La Guajira sostiene en los recientes siete años un rezago de carencia económica, que mantiene distante el cumplimiento del objetivo de las Naciones Unidas que al año 2030 debe estar erradicada la pobreza en todas sus formas.

martes, 23 de julio de 2019

DIBULLA TIENE MUCHAS FORTALEZAS Y SE PUEDE COMBATIR LA POBREZA: MIGUEL PITRE


Ante la hegemonía ejercida por algunos grupos políticos, muchos han querido una alternativa, una opción para cambiar la forma de gobernar en Dibulla; en ese municipio muchos quieren que modifique la forma de gobernar.
De acuerdo con Miguel Pitre Ruiz “sabemos claramente que la única forma de combatir la pobreza es con educación y empleo. Nuestra intención no es solo acumular votos, sino que la gente entienda que con la fuerza del pueblo se culmine esa crudeza en que hemos estado sumido estos 22 años”.
Los dibulleros han identificado una oportunidad diferente para alcanzar la Alcaldía, una demostración de ello es que recogieron 8.112 firmas mientras las exigidas estaba por 4.594, duplicando lo requerido y ahora se le suma el respaldo del partido Mais.

LA GUAJIRA FRENTE A LA POBREZA, LA POBREZA EXTREMA Y EL CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN


parte I
El Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas, Dane entregó los resultados de la medición de la pobreza y pobre extrema, pero esta vez con una novedad, entregó datos por departamentos, y no por regiones como acostumbraba hacer.
Estos resultados muestran y explican la profunda crisis de La Guajira, donde el 53,7% de la población, es decir, más de la mitad de los guajiros, son pobres, y el 26,7% están por debajo de la pobreza extrema, dejando solo un 19,6% de guajiros catalogados como no pobres.
Igualmente, publicó los resultados de la pobreza multidimensional donde a nivel departamental, La Guajira presenta un indicador del 51,4%, que quiere decir: el 51,4% de los guajiros son pobres multidimensionales, distribuidos en un 34,1% para la población urbana y un 72,5% para la población de centros poblados y población rural dispersa.
A ningún guajiro ni a su dirigencia puede dejar de preocuparle que en educación el analfabetismo en La Guajira alcance un 28,6%, el bajo logro educativo se ubique en un 63,7%, la inasistencia escolar en el 7,1% y el rezago escolar en el 38,7%.
Las barreras de acceso a servicios de salud llega al 7,7% de la población, y el 26,1% no cuente con aseguramiento en salud. En materia de niñez, las barreras a servicios para cuidado de la primera infancia se ubicaron en un 15,8%, en un departamento donde los niños mueren por desnutrición, y el trabajo infantil quedó en el 3,3%.
Alarma que el trabajo informal esté en el 90,3% y el desempleo de larga duración llegue a solo el 9,4%. También genera profundas alarmas que el hacinamiento crítico llegue al 28,1%, la inadecuada eliminación de excretas al 49,4%, y que el 38,5% de la población no tenga acceso a fuente de agua mejorada.
Sí a esto le súmanos los resultados de otros estudios como la encuesta Ensin 2015, que señaló la inseguridad alimentaria en La Guajira superó el 77% y la península ocupa el puesto 26 entre 27 departamentos en el índice de competitividad, es decir, es de las menos competitiva del país lo cual aleja la inversión privada y por lo tanto, la generación de empleo y de ingresos.

escribió:
Mauricio Ramírez Álvarez

jueves, 12 de octubre de 2017

O CAMBIAMOS O NOS CAMBIAN

La Guajira sigue padeciendo la crisis de muertes de niños por desnutrición, a la fecha de este escrito llevamos 31 casos, que proyectados a semana 56 señalaría que posiblemente morirían este año por esta causa cerca de 46 menores, cifra muy superior a los 28 casos del 2011, 34 de 2012, 31 de 2013, y 37 de 2015, y cercana a los 48 del año 2014, aunque menor a los 77 casos de 2016.
Sin embargo, y pese a lo desolador que se ve, el problema de fondo no  son los niños que ya han muerto por esta causa, sin contar los subregistros, es decir, los fallecimientos que ocurren en las comunidades indígenas y rurales alejadas y de difícil acceso a donde el Estado nunca llega y que no se notifican y que pueden acrecentar estas cifras.
No, el problema ya no son ellos, estos niños ya descansan en paz, el problema son los que aún están vivos y hacen fila para llegar a este dramático final.
Varios estudios recientes señalan que aproximadamente el 50% de los niños y niñas menores de cinco años sufren de desnutrición crónica, y que el 3,2% de esta población recae en situación de desnutrición aguda, la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional, Ensin del año 2010 señalaba que la inseguridad alimentaria de La Guajira era del 59,1%, y el Censo Nacional Agropecuario Dane del 2015 señala que la pobreza multidimensional de los wayuu, por ejemplo: en Manaure está en el 91,2% y en Uribía en el 89,5% o el de los koguis, wiwas y arhuacos ubicados en la Sierra Nevada de Santa Marta, municipio Dibulla está en el 90%, pero lo más grave es que esto pareciera no importarle a nadie.
Al mismo tiempo, existen informes recientes que señalan, de igual forma, que la pobreza urbana de La Guajira está en el 55%.
Hace seis años nadie sabía muchas de estas cosas, esa era una buena excusa en su momento, pero hoy todos los saben, ya es de conocimiento público incluso de cortes internacionales como la Cidh, y por lo tanto, no hacer nada frente a esto genera sin duda alguna un alto grado de responsabilidad, no solo ética o moral, sino incluso de los organismos de control.
Este problema no se soluciona con brigadas que buscan una aguja en un pajar de 15.000 km2, ni con mercados, que en vez de ayudar profundizan la pobreza porque genera dependencia, ni con inversiones puntuales en una que otra comunidad de las cerca de 60.000 que hay en la Media y Alta Guajira, porque se le soluciona a algunas, pero a las demás no, y eso genera inequidades y desequilibrios sociales. Esto se soluciona con acciones integrales y de impacto territorial, esto se genera reduciendo la pobreza extrema, generando ingresos para estas comunidades, porque donde un papá o mamá tiene ingresos, puede comprar comida, y si compra comida sus hijos no mueren de hambre.
Lo más preocupante es que el problema ya no es solo de los indígenas, es también de los afros y de los centros urbanos, incluso el casco urbano de Riohacha, donde la pobreza también golpea sin respetar grupo étnico, religión, color político, ni estrato social.
Esa población en riesgo, esa población es nuestro futuro, es la que está llamada a relevarnos a los que hoy nos llamamos adultos.
Las altas tasas de delitos que se viene presentando en los últimos tiempos en La Guajira es causa de eso, de la falta de oportunidades, de la pobreza, se necesita urgente generar empleo, con el empleo hay ingresos y con ingresos se mueve la economía, y las tasas de morbimortalidad y de delincuencia bajan automáticamente, y crece las oportunidades y el bienestar general.
El subempleo o rebusque diario sigue creciendo, cada día hay más gente sin trabajo, más jóvenes que se gradúan de nuestras universidades que no consigue empleo, con el agravante de la masiva migración legal e ilegal de población venezolana que acepta trabajar por la mitad de lo que gana un colombiano, aumentando así las tasas de desempleo para la población local.
En educación, perdimos el año, literalmente, mayoría niños guajiros comenzaron clases en junio, cuando debía ser en febrero, a la fecha aún hay niños que no han comenzado clases pese a estar matriculados, y los que comenzaron, ya sea en febrero o junio, muchos aun no tienen PAE, y todos a la fecha no tiene Transporte Escolar, TE, lo que implica que la tasa de ausentismo escolar y deserción en La Guajira tienen que ser extremadamente altas.
A semana 37 de 2017, según la Secretaria de Salud Departamental, habían enfermado por EDA (Enfermedad Diarreica Aguada) e IRA (Enfermedad Respiratoria Aguada) un total de 97.924 niños mayores de cinco años, es decir en edad escolar, eso equivale a que casi el 50% de nuestros escolares estuvieron enfermos este año.
La Guajira está siendo impactada por el cambio climático desde hace mucho tiempo, sin embargo actuamos como si no existiera, no hay planes ni lineamientos para enfrentar este problema, la crisis del agua se sigue acrecentando, recordemos que en la mayoría de la Riohacha urbana, el agua llega a las casas una sola vez a la semana y que en muchas comunidades el agua deben sacarla de jagüeyes donde las aguas están en descomposición y que explican porque a la fecha se han atendido más de 57.728 niños con enfermedades diarreicas este año según la misma Secretaria de Salud Departamental.
Queremos que La Guajira despegue y progrese pero como puede hacerlo donde el 60% de su población es rural y el 87,2% de esta población en sus 15 municipios esta en nivel de pobreza extrema (promedio departamental) y donde la pobreza urbana está en un 55%, que empresas se asentarían en el territorio si la mayoría de población no tiene capacidad de compra?.
Todos hemos visto como en las tiendas de barrio llega gente a comprar tres papas, 10 cm3 de aceite que se la venden en bolsitas, media libra de arroz, un tomate, una cebolla, para solventar el día, muchas familias no pueden soñar con hacer un mercado quincenal.
Si desde la institucionalidad seguimos haciendo lo mismo o si seguimos mirando para otro lado, como si la cosa no fuera con nosotros, seguiremos si no igual si peor, no podemos esperar que un mago de afuera, un extraño nos venga a solucionar los problemas, nos toca a nosotros mismos, porque somos los que conocemos el territorio, pero para eso tenemos que cambiar de actitud, debemos adquirir compromisos, cambiar las estrategias, estamos hablando ya no de nuestro presente sino del futuro de nuestros hijos, donde debemos preguntarnos: Es esto lo que les queremos heredar?
Debemos cambiar de chip, de forma de pensar, debemos reinventarnos, modificar lo que hacemos, toca trabajar con nosotros mismos, nos gustemos o no nos gustemos, seamos amigos o no, porque seguimos siendo los mismos, seguimos viviendo aquí, juntos, este es nuestro mundo y tenemos que vivir un presente y un futuro compartido. También hay que abrir espacios a otros, oxigenar procesos, involucrar a los jóvenes, permitir que lleguen nuevas ideas, abrirnos a lo nuevo, porque el camino que estamos transitando no es el camino correcto, los resultados así lo demuestran.
La responsabilidad no es solo de un gobernador (sea quien sea) o de 15 alcaldes (sean quien sean), es de todos, del sector social, de los empresarios, de los miles de grupos disimiles que hay en La Guajira, de las etnias, de los partidos políticos, de las diferentes iglesias, de las familias y de cada uno de los guajiros.
Urge hacer un alto y cambiar el rumbo, urge suscribir un Pacto por La Guajira, urge un Plan Macro que nos dé un norte al cual todos nos comprometamos a seguir.

escribió:
Mauricio Ramírez Álvarez
Administrador Público

domingo, 27 de agosto de 2017

SER EQUITATIVOS SIN LUCRARSE DE DINEROS PÚBLICOS SE REQUIERE HOY DE LOS DIRIGENTES

Marcar la diferencia es lo que estamos necesitando, la clase política tradicional sigue igual, necesitando transformarse importando el buen actuar, por ello se aplica “viene el lobo decía el lobo disfrazado de oveja para asustar y mantener controlado a su rebaño de ovejas”.
La única forma que las Farc lleguen al poder es que la clase política tradicional siga errando, lucrándose de lo público, generando inequidades y pobreza, es decir, sigan siendo lo que son.
Si siguen sembrando errores cosecharan errores, si siguen sembrando injusticia cosecharan injusticia, si siguen sembrando miseria, eso señores, será lo único que cosecharan al final.
Señores clase política tradicional, para que el Castro-Chavismo no llegue al poder, ustedes deben cambiar, reinventarse, ser justos y volverse incluso populistas, sí, de esos populistas que interpretan la voz y el querer del pueblo y no la del bolsillo, así las Farc nunca tendrán la oportunidad de llegar al poder, porque tampoco son angelitos caídos del cielo, largo camino de dolor e injusticia preceden su andar.
Nadie puede asegurar que las Farc llegue a ser mejores que ustedes, la izquierda ha sido tan nefastas como la derecha o el centro; ojalá pudiéramos decir, adiós a esas tendencias divisionistas y centrarnos en el ser humano, en la verdad y la justicia real, en el buen actuar, y en el buen proceder, en ser justos y equilibrados, en pensar el todos y no en unos pocos, eso marcaría la gran diferencia que tanto necesitamos.

escribió:
Mauricio Ramírez Álvarez

TOTAL VIOLENCIA EN ROBO DE CHIVOS, 1 CAPTURADO

Incursión de hombres armados en una ranchería dejó 11 personas cautivas, entre ellos 7 niños, 25 chivos sacrificados y tasajeados, una mujer...