domingo, 21 de enero de 2018

TÍO CONEJO

Bueno y será que los conejos no son animales y que requieren de una consideración, aunque sea por parte del estado, con el fin de reglamentar la caza indiscriminada, a que ha sido sometida esta especie, sobre todo en La Guajira, más exactamente en el sector comprendido entre Hatonuevo, Albania y parte sur de Riohacha y Maicao, porque parece que en los demás municipios los acabamos.
Queda uno sorprendido de la devastación y destrucción desmedida de este roedor, animalito indefenso, el cual no ha sido causa de ninguna alteración en las cosechas agrícolas de la región y ni siquiera se menciona como transmisor de plagas y enfermedades. No me explico como las entidades estatales que tienen que ver con el medio ambiente no hayan tomado cartas en el asunto, para controlar la caza y comercialización  desmedida de este compañero natural. El cual va en vía de extinción, como ha ocurrido con la iguana, la guarda tinaja, la chenga, el zaino y cantidades de pájaros y otros animales, que fueron desterrados de la capa terrestre, por la acción depredadora del hombre, el ser más destructor y devastador que existe en el universo.
Cuando se viaja desde Fonseca para Riohacha o para Maicao, en el sector mencionado en el párrafo anterior, se encuentra en la vía a lado y lado de la carretera, muchachos y personas mayores con los racimos de conejos, los cuales venden muy baratos, pero la cantidad es tanta y todos los días, que yo vengo haciendo una cuenta arbitraria hace un año, y suponiendo que sean 200 conejos, de todos los tamaños, por 365 días que tiene un año, estamos hablando de la cifra de 73.000 conejos/año, donde van hembras y machos, que ya no están.
Como si se tratara de una aplanadora para acabar con la especie y qué hace el hombre, el campesino que mata los conejos, nada absolutamente nada a favor de los roedores, solo los mata, come y vende. Pero no es capaz de plantear una alternativa para implementar una empresa donde se críen los conejos y se comercialicen, con todos los otros aditamentos que traería la empresa, como el estiércol, la piel, el rabo etc. Que muy bien sabemos todos pueden ser generadores de ingresos, que sustituirían los animalitos y con nuevos ingresos podríamos equilibrar la balanza nutricional.
Creo que todavía hay tiempo de controlar lo incontrolable, pero se necesita mano dura y mucha pedagogía, para el manejo de esta práctica devastadora, que a la larga no soluciona nada. Porque se venden los conejos hoy y mañana hay que ir a buscar más conejos que van disminuyendo y que no se multiplican porque se están acabando los padres y llegará el momento en que no encuentres conejo y nos tocará pelar lo que encontremos, mío o ajeno con el fin de sobrevivir.
Ojalá las autoridades lean este escueto y doliente escrito, que no busca sino la redención del Tío Conejo guajiro como nosotros, al que parece que le tenemos los días contados. Que se tome alguna medida con presupuesto o sin presupuesto, que clavo le preste a grapa como decía Cicerón Tovar, en la calle de las Provisiones a mediados del siglo pasado en Fonseca.

escribió:
Armando Olmedo Larrazábal

LA GUAJIRA CON 4 MUNICIPIOS CON RIESGO ALTO Y EXTREMO ELECTORAL

De 166 municipios en Colombia con algún nivel de riesgo de fraude electoral, La Guajira cuenta con cuatro territorios en el consolidado por ...