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jueves, 25 de julio de 2019

LA GUAJIRA FRENTE A LA POBREZA, LA POBREZA EXTREMA Y EL CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN


parte II 
Estamos en un panorama sombrío, el Dane acaba de hacer la tercera entrega de los resultados del Censo Nacional de Población 2018, en el cual reveló que en La Guajira solo censaron 825.364 habitantes, lo que genera una diferencia de 214.793 habitantes frente a las proyecciones del Dane con base en el censo 2005, equivalente una pérdida poblacional del 26%, es decir, que la población de La Guajira se redujo en un poco más de la cuarta parte.
Esa pérdida poblacional de 214.793 habitantes equivaldría a decir que La Guajira perdió el equivalente al 100% de la población de los municipios de Albania, Barrancas, Dibulla, Distracción, El Molino, Fonseca, Hatonuevo y Villanueva que sumada daría 218.369 habitantes según proyecciones Dane al 2018.
Sin embargo, el Dane manifestó que ha calculado que la omisión censal seria del 8,5%, el cual al aplicarlo daría que la población final quedaría en 901.876 habitantes, que frente al censo anterior nos generaría una pérdida final de 138.281 habitantes, es decir, una pérdida del 16,8% de la población.
Una cosa esta clara, la omisión censal en La Guajira fue más alta que el 8,5%, porque el Dane no llegó a todas las comunidades rurales dispersas, especialmente las indígenas de La Guajira.
Los SGP (Sistema General de Participaciones) se distribuyen por criterio poblacional, esta reducción poblacional afectará los recursos para primera infancia, niñez, salud, educación, agua, etc., con una reducción poblacional tan fuerte, las transferencias se deberán reducir profundamente.
A semana 26 de 2019 se han identificado 785 casos de niños con desnutrición aguda en menores de cinco años en La Guajira, es decir, 30 casos a la semana, cinco casos cada día.
Sumémosle a esto que La Guajira es un departamento en proceso de desertificación, tanto por malas prácticas en el uso del suelo como por los efectos del cambio climático que está prolongando las sequías, reducción de fuentes de  agua y elevación de la temperatura ambiente.

escribió:
Mauricio Ramírez Álvarez

martes, 30 de abril de 2019

LA GUAJIRA DE CAPA CAÍDA


La Guajira pareciera estar cavando un pozo profundo cada día más hondo, pero se le olvidó colocar una escalera para salir de él. Así es el panorama económico y social del Departamento resultado una profunda crisis de sus instituciones y del debilitamiento del empresariado, sumado a crisis sociales  que pareciera hundirnos cada día más sin que se vea en el corto, mediano y largo plazo una salida a esta constante crisis.
Todos los indicadores macro y micro económicos y sociales así lo reflejan, las altas tasas de desempleo y en especial de la informalidad laboral (o del rebusque), la migración masiva de población venezolana que ha ahondado la crisis social ya existente, el incremento de la criminalidad, un año electoral (donde nadie piensas en planear y hacer sino en cómo ganar las elecciones, sin saber a veces para qué), un departamento en proceso de desertificación con una inseguridad alimentaria que supera el 77%, pérdida de confianza en la capacidad de los lideres; en fin, un escenario nada prometedor para conjurar las crisis que tenemos encima y las nuevas que se avecinan.
Lo peor, es que todos callan, nadie dice nada, no nos pellizcamos, estamos mirando para otro lado a ver si así el problema desaparece, o de pronto se está a la espera de que llegue un mago y nos haga la tarea; lo cual no va a pasar, este problema lo tiene que afrontar la gente de la región, debe reconocer que el problema existe y una vez reconocido si buscar ayuda, pero asumiendo liderazgos y papeles protagónicos, eso es lo que se necesita para conjurar este desastre social que tenemos encima y que en algún momento nos va a afectar a todos.
Los problemas de La Guajira tienen solución, pero esta no va a llega sola, las soluciones hay que buscarlas, hay que gestionarlas, se requiere compromisos, cambios de actitud y de aptitud, debemos transformar incluso nuestros valores, nuestra forma de pensar, de lo contrario, la península seguirá profundizando su eterna crisis a la que pareciera ya nos acostumbramos y vemos como si fuera algo normal y eso, señoras y señores, es lo más peligroso.

escribió:
Mauricio Ramírez Álvarez

lunes, 24 de septiembre de 2018

REFLEXIONES PARA EL PUEBLO WAYUU


Apreciados hermanos de todos los eirruku de la nación Uaiú, y en particular para las rectoras y directores, docentes y coordinadores favor leer y analizar el presente escrito de un kerrau del eirruku Apshana.

Para muchos wayuu el cambio climático no es fácil de entender, el semidesierto, los cardones, los trupillos, las altas temperaturas y la escasez del agua ha sido parte de toda su vida, esa es su normalidad, es lo que han visto a lo largo de su vida, incluso de los más viejos, lo consideran normal, por no tener otro referente, pero en realidad no lo es.
El cambio climático es una realidad, conlleva a la pérdida gradual de la capacidad del territorio de sustentar la vida de las diferentes especies que la habitan, incluido el ser humano, animales y vegetales de las cuales depende.
El cambio climático a veces dura centurias, pero a veces se acelera por el mal actúa del ser humano, por actos irresponsables, muchas veces lejos de estos territorios, pero que al final terminan golpeando al más desvalido.
La desertificación de La Guajira no es reciente, lleva miles de años en este proceso, pero se ha acelerado en los últimos 200 años, y aún más en las últimas décadas, y lo preocupante es que se hará más evidente en los próximos años cuando sean recurrentes las sequías y las emergencias humanitarias.
En el período 2012 a 2015 La Guajira padeció una prolongada sequía, hoy estamos en un ciclo parecido, cada día llueve menos, y las proyecciones señalan que el régimen de lluvias se reducirá mucho más en menos de 100 años y que las temperaturas se incrementaran hasta tal punto que hará invivible muchos territorios de Media y Alta Guajira.
Los wayuu, que habitan esta tierra, su tierra, deben tener conciencia de estas amenazas, no son carreta, son realidades, y deben iniciar acciones para combatir el cambio climático, comenzando por tomar conciencia del mismo.

escribió:
Mauricio Ramírez Álvarez

TOTAL VIOLENCIA EN ROBO DE CHIVOS, 1 CAPTURADO

Incursión de hombres armados en una ranchería dejó 11 personas cautivas, entre ellos 7 niños, 25 chivos sacrificados y tasajeados, una mujer...