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martes, 20 de agosto de 2019

MUNICIPIOS DEBEN INSISTIR URGENTEMENTE EN UNA REVISIÓN DEL CENSO


Al conocerse los resultados del Censo Nacional de Vivienda y conocerse que se estableció menos población en La Guajira; el tema no es solo que se reducirán los recursos para los municipios del Sistema General de Participaciones, SGP o de los resguardos, es que al bajar la población las coberturas cambiaran.
Un ejemplo, si en Uribia solo hay 10.000 niños según nuevo censo, solo  se atenderá esa cantidad en educación, porque los recursos se programaran para esa cifra, igual se entenderán en vacunación, en atención de salud, en los CDI, en seguridad alimentaria, en acceso a agua, etc.
Los niños que quedaron por fuera del censo serán los que seguirán poniendo la crisis, y se dispararan los indicadores en morbimortalidad, inasistencia escolar, analfabetismo, etc.
El Estado no estará obligado a atender a aquellas personas que según el censo no existen, significando que en La Guajira se dejará de atender a los menores y adultos nacidos en esta parte de Colombia.

escribió:
Mauricio Ramírez Álvarez
Administrador Público

jueves, 25 de julio de 2019

LA GUAJIRA FRENTE A LA POBREZA, LA POBREZA EXTREMA Y EL CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN


parte II 
Estamos en un panorama sombrío, el Dane acaba de hacer la tercera entrega de los resultados del Censo Nacional de Población 2018, en el cual reveló que en La Guajira solo censaron 825.364 habitantes, lo que genera una diferencia de 214.793 habitantes frente a las proyecciones del Dane con base en el censo 2005, equivalente una pérdida poblacional del 26%, es decir, que la población de La Guajira se redujo en un poco más de la cuarta parte.
Esa pérdida poblacional de 214.793 habitantes equivaldría a decir que La Guajira perdió el equivalente al 100% de la población de los municipios de Albania, Barrancas, Dibulla, Distracción, El Molino, Fonseca, Hatonuevo y Villanueva que sumada daría 218.369 habitantes según proyecciones Dane al 2018.
Sin embargo, el Dane manifestó que ha calculado que la omisión censal seria del 8,5%, el cual al aplicarlo daría que la población final quedaría en 901.876 habitantes, que frente al censo anterior nos generaría una pérdida final de 138.281 habitantes, es decir, una pérdida del 16,8% de la población.
Una cosa esta clara, la omisión censal en La Guajira fue más alta que el 8,5%, porque el Dane no llegó a todas las comunidades rurales dispersas, especialmente las indígenas de La Guajira.
Los SGP (Sistema General de Participaciones) se distribuyen por criterio poblacional, esta reducción poblacional afectará los recursos para primera infancia, niñez, salud, educación, agua, etc., con una reducción poblacional tan fuerte, las transferencias se deberán reducir profundamente.
A semana 26 de 2019 se han identificado 785 casos de niños con desnutrición aguda en menores de cinco años en La Guajira, es decir, 30 casos a la semana, cinco casos cada día.
Sumémosle a esto que La Guajira es un departamento en proceso de desertificación, tanto por malas prácticas en el uso del suelo como por los efectos del cambio climático que está prolongando las sequías, reducción de fuentes de  agua y elevación de la temperatura ambiente.

escribió:
Mauricio Ramírez Álvarez

miércoles, 20 de septiembre de 2017

NI CON VACUNAS, SUPLEMENTOS Y MENOS EN UNA UCI SE CURA EL HAMBRE: STEVENSON MARULANDA

Ante la iniciativa Casa Grande Caribe, que tiene como meta superar la pobreza y la inequidad en el Caribe colombiano, un grupo de pensadores y soñadores costeños, inspirados en nuestro Nobel Gabo, vienen trabajando en propuestas de desarrollo.
Adolfo Meisel, codirector del Banco de la República, rector de la Universidad del Norte de Barranquilla y coordinador de este gran proyecto, manifestó en Riohacha entre otras cosas que, el Caribe en el siglo XX y XXI ha entrado en una crisis profunda de liderazgo en el contexto nacional.
Con relación a salud presentaron unos estudios donde mostraban que la financiación de los gastos en la salud de los colombianos eran financiados por el Estado teniendo como fuente solamente el Sistema General de Participaciones, SGP.
Ahí fue donde intervine para aclararles que tenían un inmenso sesgo, porque estaban dejando por fuera de la ecuación que más del 90% de la plata de los gastos en salud de los colombianos la manejan las EPS. Y les puse de presente también que el sistema de salud está quebrado, como puede verse con muchas clínicas y hospitales a lo largo y ancho del país.
Les dije que preguntaran por el San Jerónimo de Montería, por el Universitario de Cartagena, por el San José de Maicao, por el San Rafael de San Juan del Cesar en La Guajira, por el Rosario Pumarejo de López de Valledupar y por los del Magdalena, Sucre, San Andrés,  Bucaramanga y por el Aurelio Tobón de Medellín.
También les confirmé la quiebra de los más altos valores de la vocación de la profesión médica, y la quiebra física de nuestra existencia, todo por la picardía, ambición, gula y avaricia de unos cazadores de fortunas malpechosos, que cual mercenarios criminales se enquistaron en Caballos de Troya y se metieron en las entrañas del alma del manejo de la salud, de la vida y de la muerte de los colombianos, cartelizando todo lo que ven, oyen, huelen, gustan y sienten como negocio maligno y rendidor, sin piedad ni misericordia.
En el tema de nutrición, me dio la impresión que lo pensaron como enfermedad, les dije que no, que la desnutrición en La Guajira era hambre. Hambre terminal que cuando llega morirse a la UCI fue porque desapareció el estado social de derecho. Que el hambre no se cura con vacunas ni con suplementos nutricionales, y menos en una UCI, que el hambre se cura con comida y con soberanía alimentaria, y que estamos lejos de evitar que los niños wayuu se sigan muriendo, si seguimos pensando que el hambre es una enfermedad que se cura con irrisorios presupuestos nutricionales girados en forma de SGP.
El hambre wayuu se cura cuando tengamos agua y energía domésticas en ese infernal desierto casi inhabitable, cuando tenemos agua que se está pudriendo y evaporando en una inmensa represa (El Cercado) abandonada como elefante blanco.
Todas estas consideraciones me obligaron a escribir estas reflexiones y a utilizar el dataísmo (las redes) para que reflexionemos, sin importar nuestro origen y ubicación geográficos, alrededor de nuestra responsabilidad individual y colectiva, en el desastre en que se está convirtiendo Colombia a causa de que al poder político y económico solo llegan los peores elementos de nuestra sociedad, con nuestros votos o con nuestra apatía.

Escribió:
Stevenson Marulanda Plata

TOTAL VIOLENCIA EN ROBO DE CHIVOS, 1 CAPTURADO

Incursión de hombres armados en una ranchería dejó 11 personas cautivas, entre ellos 7 niños, 25 chivos sacrificados y tasajeados, una mujer...